Bajo la presión cada vez más fuerte de la noche, las ventanas escurren chorros de luz, los arcos voltaicos derraman leche brillante. John Dos Passos
Vamos paseando por la Séptima Avenida. La tarde va dejando paso a la noche brillante de Manhattan; los reclamos publicitarios van apareciendo, sugestivos con sus ofertas, que miramos con ojos fascinados.
Los viandantes pasan rápidos a nuestro lado. Las bocas del subway los engulle con avidez, otros desaparecen en autobuses o en grandes almacenes, para dejar paso a otros tantos que vuelven a inundar la calle con su presencia.
Alguien grita desaforadamente, varios cubos de basura ruedan a su paso. Un agente hace ademán de detener a la mujer que profiere aquellos alaridos, pero desiste en su intento, y nadie se inmuta.
Nos han distraído los gritos y no advertimos el rutilante fulgor, el centelleo de luces de todos los colores, que provienen de Times Square.
Se abre ante nosotros, con todo su esplendor, esta zona céntrica de Manhattan, donde brillan, refulgen, tintinean los neones, se anuncian las tiendas, los espectáculos; donde la marea humana, a pesar del ajetreo circundante, se sienta en las escaleras, o en las sillas situadas en la Plaza peatonal, con su hamburguesa y su inseparable vaso de refresco o de café, para tomarse unos minutos de respiro después de la jornada de trabajo.
Decidimos compartir la experiencia con los neoyorquinos y nos sentamos en uno de los peldaños, provistos de nuestro respectivo piscolabis.
El público rebulle en sus asientos: gritos contenidos, risas…, un individuo, medio desnudo, se planta delante de nosotros: pelo rubio, botas blancas, sombrero cow-boy y una guitarra. Por toda vestimenta luce unos calzoncillos blancos que resaltan su piel bronceada y sobre ellos escrita en rojo una frase “Naked-cowboy”.
Robert Burck exclaman algunos. ¡Es el vaquero desnudo!, grita un hispano que se encuentra a nuestro lado.
Coge la guitarra y rasguea las cuerdas con la punta de los dedos, comienza a cantar. No lo hace demasiado bien, tampoco la guitarra es su fuerte. ¿Cómo levanta tanta expectación…? Lo comprendemos inmediatamente.
Un corro de turistas enfebrecidas le miran extasiadas. El cow-boy, con mirada irónica, les incita a que le toquen el culo. Los destellos de los flashes son continuos. Un dólar es el precio del singular toqueteo.
Desde un coche de policía, los agentes se quedan observándole, ufanos.
Rafael y yo nos miramos sonrientes; es una imagen insólita que no esperábamos contemplar.
Bajamos las escaleras riendo, por el espectáculo rocambolesco que se ha montado.
Intentamos cruzar al otro extremo de la calzada, cuando escucho unas palabras a mi espalda: Let me you pick up, grandma¡ De repente, me levanta en brazos el hercúleo vaquero. Estoy violenta, pero me rio, no puedo evitarlo. Por fin, me deposita en el suelo, me da la mano y continua impertérrito castigando las cuerdas de su guitarra y abrazando a las turistas.
—¿Cómo estás? –me pregunta Rafael sonriendo.
—Pues… quitando que con el ímpetu me ha destrozado la espalda…, estupendamente.
—No se si te hará mucha gracia, pero… te he sacado una fotografía.
No podemos reprimir la carcajada y continuamos nuestro deambular por las calles de Manhattan.
Me ha encantado esta ubicación en Manhattan….sobre todo porque ahora conozco ese entorno…Besitos y gracias por tener siempre comentarios cariñosos Mercedes
Cuando conoces el sitio, hace más ilusión cualquier cosa que se vea o se lea relacionado con él.
Gracias a ti Winnie por venir.
La canción que has escogido es una de mis favoritas. A veces la escucho y lloro, acordándome de aquellos viejos tiempos en Manhattan. En NY todo es posible y en Times Square más. Cuando uno visita la ciudad por vez primera, le embelesan los luminosos, pero Times Square tiene poco que ver con la verdadera ciudad. En realidad, es sólo para los turistas, lo que no quita que, sobre todo la primera vez, fascine.
La canción es maravillosa, e interpretada por “la voz” mejor todavía.
Los turistas nos quedamos admirados con Manhattan.
Vivir allí será diferente, y si tenemos en cuenta la opinión de John Dos Passos la realidad es muy dura. La vida actual presentada por Woody Allen no es tan sórdida, es más plena y más enriquecedora.
Un abrazo
Sí, es cierto: la vida en NY es bastante dura, Mercedes. Woody Allen refleja el día a día de una clase, por lo general, privilegiada que come y cena en buenos restaurantes, que vive en grandes apartamentos (inaccesibles para la inmensa mayoría), que va a la ópera o el teatro…
HOLA MECHE LINDO RELATO ,GRACIOSO, DIVERTIDO,GRACIAS POR ESTAR AHI TE DEJO UN ABRAZO FELIZ FIN DE SEMANA,Y SOBRE LA MELODIA ME ENCANTO,MECHE TE DEJO MUSICA OJALA TE GUSTE
Claro que me gusta el tango, es una de mis músicas preferidas, por su apasionamiento y su poderío.
Me entusiasma.
Un fuerte abrazo y muchas gracias
quien pudiera ir allí y verlo con mis propios ojos… siempre me ha llamado la atención la locura y el anonimato de ciudades así…ç
el vídeo un punto mercedes— ,me ha encantado niña
un beso
Comentas… “el anonimato de las ciudades”, es lo que a mi me llama más la atención y me gusta. Siempre lo he buscado.
Gracias Gotas de Mar, por todo.
Debe de ser precioso sentirse parte de esa ciudad, con sus peculiaridades, sus luces, sus diferencias. Tuvo que ser un viaje precioso. El chicarron vaquero, cantaría mal, pero no se le vé mala planta.
. Besos.
El chicarrón vaquero está muy macizo y de hecho reúne mucho dinero con sus actuaciones, porque a las turistas les gusta fotografiarse con él.
El viaje fue estupendo. Besitos
Tiene una gracia y una chispa este relato que no he parado de sonreír y, reír, leyéndolo…, encantador, debió ser muy divertido ver a semejante vaquero.
Un fuerte abrazo.
Fue divertido por todo, por el vaquero, por las risas, por los flashes, por la variedad de comercios, en fin… porque Nueva York es diferente.
Gracias Flori. Un abrazo grande
Ostras! Que te pase eso en Times Square … ; – ) Habrá muchos turistas del mundo que seguro que fotografiaron ese momento del “vaquero desnudo y la grandma “. ( por cierto, me encanta esta última palabra…) Formaste parte de la ciudad, de forma literal. ; – )
Cualquier crónica de New York es fascinante . Esta, además, divertida.
Abrazos.
Menudo notición, acostumbrados a todo, seguro que no se sorprenden por nada.
Me alegra haberos divertido.
Un abrazo
Jajaja vaya anectota, formastes por un momento parte del espectaculo. Supongo que todo allí tiene que ser sobredimensionado, la luz, el ruido, el color, los olores, el ambiente y encontrarte por un momento en el foco de la atención debió de impactar.
Una buena historia de tus viajes.
Saludos un abrazo
Lo que más me impactó fue que me quedaron las vértebras cada una para un lado.
Me reí, nos reímos mucho, y si te digo la verdad, no se que hizo la gente, estaba bastante cortada
Gracias Cris. Un abrazo.
Buenísima la odisea con el vaquero y la grandma. Lindos momentos para recordar.Y tener la foto!! Mejor imposible. !!
Un abrazo.
Hasta pronto.
Fue divertido y ver la fotografía que me hizo Rafael, más. Nos reímos de verdad.
Un abrazo, Stella.
Me has dado ojos con tu palabra. Oscura noche, descubierta por los neones, flashes y cigarros prendidos en flor (luciénrnagas de la ciudad) las fauces del metro que engulle y vomita el hormiguero humano y la guitarra eléctrica y portatil que le rompe los huesos a la noche. en manos de una vquero show que hace aplaudir y a abrazar a los turistas. Excelente querida mechia lo que nos das a leer… un beso Rub
Gracias Rub por tus elocuentes comentarios, me das ánimos y me encanta que me visites.
Un fuerte abrazo
Que aventura más surrealista. Eso solo ocurre en Manhattan. Me habría encantrado ver esa foto. un saludo
Seguro, te hubieras reído un montón. Imagínate en brazos del vaquero… a mis años. ¡Todo un poema!
Un abrazo
Menos mal que fue un rudo vaquero y no un enclenque Woody Allen , Excelente anécdota. saludos
Si llega a ser Woody Allen, se fractura la espalda, pero a mi me da un subidón. Me encanta, le considero uno de los mejores directores de cine, de hoy día.
¡¡Divertida experiencia hasta para Rafael!!
Imagino que al igual que Rafael haría una foto, saldrás en un montón de fotos desconocidas como relataba diario hasce un tiempo…
Tremendo este cow-boy urbano
Besotes,
Rafael se reía, y cualquiera que me hubiera visto, por los aires, en brazos de este señor.
Menuda cara puso, cuando me enseñó la foto… para partirse.
Besitos, Mens
Increíble, a veces cuando uno es un viajero no conoces las particularidades de un lugar, me imagino cuando de pronto te tomo ese vaquero y te levanto en sus brazos¡
Muy buen relato y maravilloso, logras transportarnos a ese momento, mágicamente¡
Un abrazo
C.
Gracias por tu comentario, y si he llegado a transportaros a ese momento, lo considero un logro.
Otras vez gracias y un fuerte abrazo.
Estupenda crónica de la visita a ésa monumental ciudad, el video musical también genial.
.
Un Fuerte Abrazo
Gracias Joaquín. Nueva York es impresionante, nos encantó.
El vídeo, como todos los de Sinatra, estupendo.
Un fuerte abrazo.
Describes tan bien el entorno, transmitiendo todas las sensaciones que te invadieron, que da la sensación de estar paseando a tu lado y de repente me rodea el bullicio… creo que hasta he sentido el poderoso abrazo del vaquero que me aupaba, jeje
Me gusta mucho esta forma tan tuya de narrar las cosas que te ocurren, Mercedes!!
Me has hecho viajar antes de irme a la cama, ¡nada menos que a Manhattan, te lo agradezco!
¡Muchos besitos!
Entre todos me vais a sacar los colores, os agradezco mucho vuestros elogios.
La verdad, es que disfruto mucho escribiendo para vosotros, sois muy agradecidos.
Un fuerte abrazo
Pero que suerte tienes jodía. Como sigas hablando de New York me voy a cabrear y voy a llorar un montón,
Besitos
Ana
No llores cariño, ahorra.
Yo es lo que hice, ahorrar para poder ir a esta gran ciudad.
Muchos y cálidos besitos
Ahora que se han puesto de moda los “boys”, ése que te levantó por los aires era un boy, cow-boy.
Curiosa anécdota.
Saludos.
Era un boy muy atractivo, lo que pasa que a mis años, ya no es lo mismo, si hubiera tenido veinte….????
Un abrazo
No me extraña nada que el cow boy te haya levantado por los aires. La chispa que tienes escribiendo te tiene que salir por los ojos… la edad está en el coco… y el cow boy lo ha captado enseguida! Muy divertido, mercedes y, ay! qué bonita canción!
Un fuerte abrazo, jovencita!
Anne eres guapa, simpática y agradable, agradezco mucho tus elogios.
Tú si eres jovencita, yo nooooooooo.
Un fuerte abrazo
Qué gracia! y me encanta lo de grandma!
Tomando en cuenta que quiero ir pronto,me encanta que cuentes cosas de NY!
Bonito relato!
Gracias bonita, también tengo ganas de que vayas y compartir anécdotas.
Un abrazo
Hola! -muy bueno el relato y me reí mucho con la anécdota. La foto esta para un portaretrato!
¡Hola Mini! muchas gracias por tus comentarios. Un abrazo
Se ve lo que te ha gustado New York, viéndote en el regazo del vaquero que perdió los pantalones,ve tú a saber por qué (jé) una se ríe pensando que realmente no hay muchas oportunidades de que nos coja en brazos un buen mozo, bien por tí.
Un abrazo.
Te coge un buen mozo, es verdad, pero te aseguro que yo me sentí ridícula. Me reí, pero era de mi misma y de la situación tan cómica.
Un abrazo
Jajajajajajajajajajajajajajaja! Me ha encantado
Es salir de España, y todo cambia. Más aún si te vas a Yanquilandia… allí es todo a lo grande
Sales de España y te encuentras con sorpresas de todo tipo, no sólo son los yanquis, te lo aseguro.
Un abrazo
Jajaja!!!! qué divertida historia y, como siempre, qué bien contada. Da la sensación de estar en el mismo Times Square viviendo todo lo que cuentas…
Seguro que tú has tenido esa sensación, de estar en el mismo Times Square, con más fuerza que ningún otro.
Besitos
UNA HISTORIA GRACIOSA Y MUY BIEN EXPUESTA ,,,ERES UN HACHA!!!.
ME GUSTAN TUS ENTRADAS SIGUE ASÍ !!!!!.
BESOS .CHARO.M.
Gracias Charo por tus comentarios y tu visita.
Un abrazo
magnífica estampa manhattaniana, ese bullicio y ese resplandor incesante que se respira en tu crónica, qué divertida la anécdota del cowboy de medianoche
saludos blogueros,Mercedes
Hola Jose Antonio, un placer tenerte de visitante en mi blog.
Muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo
Esa fooooto es BRUUUUUTAAAALLL!!!!! Valió la pena que te desencajara unas cuantas vértebras, jajajjajja!!!!
)
Están locos estos gringos.
Oye, y tu inglés es bueníiiisimo!!!
Bezos.
Mi inglés está muy depurado, gracias a unas lecciones, extraoficiales, que estoy recibiendo.
Bezitos
Vaya vaquero…parece un gigante! Y tu, en sus brazos de “gratis” mientras el resto pagaba $1… no cabe duda que a los hombres les gustan las mujeres difícilies…jajaja…un besote!!
Pero… si soy muy facilona. Fíjate con que soltura me cogió el apuesto vaquero.
Un abrazo
Acabo de llegar de New York, apenas unos días… Times Square, puds irlandeses en sus bocacalles, luces, ruido, seres ajenos… la noche radiante.
Sí, es así, pero a mí no me transportó el caw boy…. aunque creo que de haberlo hecho no me hubiese reído… aunque nunca se sabe, es New York.
Un abrazo