“Princesa sois muy bella, pero cantáis muy mal. Colección Azucena
Las niñas comprábamos tebeos. Más que comprar, porque eran demasiado caros para nuestra exigua economía, los cambiábamos en la tienda de Modesto.
Modesto era panadero, tenía cinco hijos y al mayor de ellos, Pablo, la poliomelitis le había dejado inválido. El padre, que estaba preocupado por el porvenir de su hijo, le compró una tienda pequeñita al lado de la suya para poder ayudarle en el negocio de los tebeos.
Pablo tenía buen carácter y siempre estaba rodeado de chiquillos, que acudíamos con frecuencia a su tienda.
—¡Hola Pablo! ¿te han llegado los tebeos de Azucena?
Él nos respondía, sí o no, con una sonrisa y nos ofrecía otro, si no habían llegado.
—Tengo una colección nueva: “Florita”, os va a encantar.
Florita era una niña de clase media alta, que tenía poco en común con nosotras. En cada publicación aparecía con diferentes zapatos, vestidos y peinados. Su familia tenía coche, televisión, se marchaban de vacaciones, y claro… por estos lares no podíamos permitirnos esos lujos.
A nosotras, lo que verdaderamente nos gustaban eran los tebeos de hadas, donde los príncipes y princesas llegaban a encontrarse después de verdaderas odiseas. Por ejemplo:
El príncipe paseaba por los jardines de palacio. En su deambular, ha escuchado una dulce canción salida de los labios de una mujer. Conmovido, la busca en los corredores, la busca en los jardines colindantes, pero… no la encuentra.
En su búsqueda, una bella princesa sale a su paso. Se queda impresionado ante tanta belleza, pero no obstante, la pide amablemente que cante. Emocionada ante la petición del príncipe, y queriendo agradarle, le canta una romántica canción.
—“Princesa sois muy bella, pero cantáis muy mal” –responde el príncipe, al escucharla.
La pobre llora al oir estas palabras, y huye a través del frondoso jardín, perdiéndose entre el arbolado.
Cuando el príncipe, desolado, decide continuar la búsqueda, vuelve a escuchar el bello canto que proviene de los balcones de palacio.
Sube las escaleras. La cálida voz reverbera en el claustro. Corre anhelante, desesperado al encuentro de su amada. Descubre a la verdadera cantante: no es una princesa, sino una simple criada. El príncipe no quiere prescindir de tan apasionada voz y le pide en matrimonio.
En la última viñeta, el príncipe y la criada, convertida en princesa, aparecen en traje nupcial muy enamorados.
Y así es como surgió el “síndrome del príncipe azul”. Todas hemos crecido en el convencimiento de que aparecería, en nuestras vidas, un príncipe a rescatarnos de nuestro entorno.
Los príncipes actuales no llegan al azul, está todos despintados. Bueno, es un decir, pues hay cada ejemplo… saludos meche
Se han quedado desteñidos con el tiempo.
Un abrazo
Yo siempre he creido a pie juntillas que existía el Principe Azul…..mi padre lo fue. El problema es que yo quiero uno así…y creo que lo hicieron y rompieron el molde….
Buen domingo Mercedes y besotes
Si han roto el molde te va a ser imposible encontrar uno, a no ser que te conformes con otro de diferente color.
Un abrazo
Yo encontré a mi príncipe azul. Tuve mucha suerte.:) un beso
Yo también le encontré, aunque no era azul.
Un abrazo
¡Qué historia tan bonita, Mercedes! A mí también me gustaban los cuentos de hadas, de príncipes y princesas, que luego escenificaba en mi mente, teniéndome a mí, claro, de protagonista.
P.D.: Ese mismo vídeo lo colgué en el blog hace ya siglos.
De pequeña me decía mi madre: “los tebeos sólo te llenan la cabeza de pájaros”. No estaba equivocada, siempre andaba soñando, y contando cuentos a mis amigas.
Un abrazo
Bueno chicas, aqui estoy, ya llegué, tarde pero seguro, jajajajajaja
Bueno chico, pues… ¡ bienvenido !!!
¡QUE TIEMPOS AQUELLOS !, MERCEDES…YO HACÍA Y PENSABA LO MISMO . LA HISTORIA ES PRECIOSA ….
AHORA “MI PRINCIPE” QUEDÓ EN GRIS….
MUCHAS GRACIAS AMIGA!!
BESOS CHARO.M.
Es mejor tener un príncipe sin color, así no destiñe, ni se decolora.
Un fuerte abrazo
Me gustó tanto tu historia!! Tebeos no le decíamos por acá. Se llamaban historietas, después comics. Con respecto a la historia poco tengo para agregar, para mi corazón guardo las hadas, las princesas ,los castillos medievales , lo hechizos, y por supuesto al príncipe azul.Casi siempre de ojos azules y cabello rubio esortijado. A mi principe azul hace muchos años que lo he encontrado, no es azul ni príncipe….pero yo tampoco soy hada, ni princesa ni sé hacer hechizos.
Fresca narración de un recuerdo que llegó hasta aquí.Un abrazo Mercedes.
Hasta pronto.
PD. El video no se puede ver, o no lo supe abrir.
Tienes razón, no es azul, ni príncipe, pero… lo has encontrado. Comparto contigo este testimonio.
Gracias Stella y siento que no puedas abrir el vídeo.
Un fuerte abrazo
mercedes…. ves ??? tu entrada y la mía tienen un común EL PRINCIPE AZUL solo que yo opino que esto ya no existe.. lo pensé en mi niñez , la inexperiencia y la ingenuidad supongo.. soy una soñadora aún pero si pienso que los príncipes azules ya destiñen
a mi me gustaba unas publicaciones ESTHER me encantaban,.. lo que tardó en enamorar al chico maremía me tenía enganchada!!!
ahora a su manera también lo hay, crepúsculo es una idea de lo que antes hbía similar también, pero como he dicho en mi entrada, y viene según el contexto también en la tuya , las mujeres si que nos hemos vuelto más exigentes, ya no son sólo ellos lo que tienen la exigencia de “BUENA CHICA, LIMPIA QUE COCINE BIEN , PERFECTA MADRE Y ESPOSA …” etc.. ahora nosotras , y menos mal, también tenemos expectativas y no nos conformamos con el primero que viene a decirnos lo encantadoras que somos……
da gusto leerte.. lo que da dde sí mi cabeza cada vez que lo hago mercedes… me encanta!!!
un besito niña
Muchas gracias por tu comentario Gotas de Mar.
Tienes razón al decir que las mujeres sois más exigentes y me parece razonable, hasta ahora, parece que sólo podían exigir ellos. Ahora estamos a la par.
Muchos besitos, gotitas.
¡Que tierno es tu post Mercedes!, me gusta mucho la forma en que nos cuentas recuerdos de tu infancia
Ahora te cuento yo
Si mi príncipe hubiese tenido que escogerme por mi forma de cantar, jejeje, andaría vistiendo santos!!!
¡¡Muchos besitos, y que tengas una semana muy feliz!!
Qué gracioso tu comentario…, o sea que cantas regular, ja, ja, ja.
Muchos besitos, Emy
Yo nunca leí de esas historietas pero vi varias telenovelas del estilo…te llenan la cabeza de fantasía, lo cual no está mal si la experiencia de vida te da la oportunidad de entender que no necesitamos ser rescatadas… pero si necesitamos ser amadas!
Ah! Gracias por mi principe azul…! (Me pasé de cursi???? Posible!! …jajaja)
Exacto no necesitamos ser rescatadas, sino amadas. Bonita y exacta apreciación.
Un fuerte abrazo, cursilona. (risas)
Estupendo el relato, como siempre, nos llevas al pasado y nos haces recordar, gracias.
Yo sí fui una gran lectora de los tebeos, ahora llamados cómic (estos anglicismos…) EL Javato, El Capitan Trueno, La mano de acero, etc. etc, los de chicas me gustaban menos,eran todos iguales, no habia acción (jí) como somos la tira de hermanos y unos grandes lectores siempre andábamos detras de alguno, como vosotros los cambiábamos aunque recuerdo que el quiosco más cercano era de un matrimonio que eran unos cutres, nos ibamos a otro que nos quedaba en la otra parte de la ciudad, como aquí siempre llueve (ahora menos) llegábamos a casa mojados y con algún que otro tebeo inservible… eso si que era angustia al verlo.
Un abrazo.
También caían en mis manos: El Javato, El Capitán Trueno, Roberto Alcázar y Pedrín y tantos otros… En casa éramos muchos, ocho, para ser exactos y teníamos tebeos de todas clases.
Un fuerte abrazo
Esos cuentos de siempre, llenos de fantasía y soñando con el principe. Fuimos felices mientras los leíamos. ¡Que tiempos!
Besos
Ana
Los leíamos, soñábamos, los contábamos y éramos felices. La infancia y adolescencia es lo que tienen.
Un abrazo
Una de mis frustraciones: no me dejaban leer tebeos que niñas, ni “Azucena” ni “Claro de luna”… Me gustaban los tebeos que niños, claro, pero los de chicas me atraían… Nunca he pude leer ninguno, y claro, ahora ya es tarde para todo.,
Qué pena que no te dejaran hacerlo, lo que yo he soñado leyendo esas historias. Pero también te comento que las de chicos me atraían y las leía con el mismo placer.
No es tarde, siempre se está a tiempo de recuperar una ilusión.
Me gustaban los tebeos, y me siguen gustando. Incluso soy incondicional de alguno, aunque apenas los leo.
Respecto al Príncipe Azul… es tan absurdo como el criterio de selección del cuento. Las personas somos imperfectas, es así de simple. Aunque me guste la fantasía.
Saludos.
Si no hubiera existido el personaje, nos lo habríamos inventado, es simplemente una ilusión. Lo malo es creerse que se puede hacer realidad, cuando somos humanos.
Un abrazo
Me encanta tu relato porque me ayuda a resolver mi post sobre el príncipe azul y las ganas locas de torturar a quien inventó la fábula…
Un besazo,
No tortures a nadie Mens; como le digo a Alan, lo habríamos inventado, es una ilusión que a las chicas nos ha fascinado. Lo malo es querer hacerlo realidad.
Un beso grande, grande.
Al final esos cuentos de criadas que se convierten en princesas creo que han hecho mas mal que bien a toda una generación de mujeres desengañadas de que ningun principe viniera a rescatarlas. Habria que estudiar mas el impacto de estas historias infantiles. Un saludo
No creo que haya sido tan grave el impacto. Hemos soñado, cierto, pero la vida nos ha enseñado pronto, a llamar a las cosas por su nombre, y a diferenciar ilusión de realidad.
Un abrazo
Mercedes, aunque algunos opinen que los príncipes azules pasaron a la historia, fíjate tú¡ Mi paisana de las pampas argentinas “ Máxima” paso de caminar por las callecitas de Buenos Aires a ser la futura reina de Holanda…
Que me cuentas¡
Un beso y siempre tan buena con tus relatos…
C.
Tienes razón, nuestra presentadora de telediarios, Leticia se casó con Felipe, nuestro Príncipe de Asturias, comieron perdices y se convirtieron en padres felices.
Eso te cuento.
Un abrazo y muchas gracias.
Un regreso fértil hacia la epoca en que las púberes buscaban a la vuelta de alguna esquina encontrar el principe azul. Todo lo que abone a la fantasía vale la pena, el ,problema es quedarse en la fantasía. Lo mismo que ]Stella por aca eran Historietas… un besooo bella Mechita Rub
También aquí se han llamado historietas y ahora comics. El nombre genérico tebeo, salió de las primeras publicaciones de historietas llamadas TBO.
Gracias Rubén por tu visita.
Los Príncipes Azules y las Princesas existen por un tiempo luego por desgracia bajan de categoria.
.
Un Abrazo Mercedes
De acuerdo, hasta los príncipes y las princesas, en la vida real, tienen su particular convivencia y eso, supongo, les hará bajar de categoría.
Un fuerte abrazo, Joaquín.
Hemos crecido con esta esperanza sí!, de la llegada de un principe azul…
Siempre cuentas tus historias con mucha chispa y encanto Mercedes, debes ser una abuela encantadora al igual que las hadas de los cuentos.
Un abrazo.
Ya me gustaría, pero me quedo en abuela y eso me conforma.
Muchas gracias, Flori.
Un fuerte abrazo.
Los tebeos, las novelas, las historias, son parte de nuestra vida. A mi me encantan las historias de hadas, donde todo está bien, y todo se puede solucionar a golpe de varita mágica. Un beso.
Ya lo creo. ¿Qué tienes un vestido horroroso para ir a una fiesta? No importa, viene tu hada madrina y te lo deja como diseñado por Christian Dior.
Un fuerte abrazo.
Mer, yo, como Mens, pienso que los cuentos de príncipes se meten en nuestra psiquis y nos hace daño de adultas porque luego estamos esperando al bendito príncipe que no llega… pero tengo que confesarte que me encantan esas historias. Hoy vi un zapatito de Cenicienta y me emocioné.. a la final, el subconciente traiciona
A mi también me encantaban, ahora menos, pero tengo que reconocer que fueron la puerta para iniciarme en una lectura compulsiva, que no he dejado nunca.
¿Qué has hecho con el zapatito de Cenicienta?
Un abrazo
Soñar con principes, hadas, castillos y pajarillos de colores que te ayudan a hacer la colada, pertenece a un lugar del camino. No hay límites para los niños. Soñar es maravilloso y tú lo hacías con Azucena. A mí me encantaban los tebeos y los cuentos ilustrados. Y las hadas , como a Inspi. Y lo asocio al “pan con vino y azúcar” que nos daba mi abuela ( a escondidas de mi madre, por lo del vino). Mis cuentos preferidos siempre estaban pringados…
Al seguir caminando por la vida, eso se queda ahí, en “el almacén” , hasta que alguién te lo recuerda con un post sobre la Colección Azucena. ; – )
Besos.
N.B : Yo lo que haría es un molde de George Clooney. Del color que queraís…
Tienes razón en todo, sobre todo en lo de Georges Clooney pero, creo que lo han intentado pero no lo han conseguido.
Un abrazo
Principes o princesas de cuento de hada no existen pero algunas buenas personas de entre millones si las hay, lo que ocurre es que tienes que dar en el clavo. Un saludillo.
Como dicen los gallegos: “Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas”.
Yo diría: Yo no creo en los príncipes pero haberlos haylos.
Un abrazo
Me has hecho recordar los tiempos de mi niñez…donde soñaba con el prncipe azul , que hermoso!! Me emocionaba tanto al leer las historietas.
Gracias por compartir siempre relatos tan bellos…feliz dia y bendecida semana, un abrazo
Gracias Alma. La emoción que tú sentías yo también la experimentaba leyendo los tebeos.
Un fuerte abrazo
Tienes un lugar muy interesante. Mis felicitaciones.
Un saludo.
Gracias por compartirlo, te visitaré pronto.
Un abrazo
Pues sí, una historieta sencilla y muy romántica, de las que nadie se cansa de escuchar, de ver o de leer. Ahí está como ejemplo clásicos modernos como Shrek. Una auténtica maravilla de cuento de hadas y de romanticismo.
No sé si abundan más los príncipes azules que las princesas (azules). Yo tengo la mía, la Princesa Prometida, mi media naranja, la mujer perfecta, el Amor de mi Vida, que después de 38 años buscando, he llegado a encontrarla.
As you wish.
¡Qué bárbaro! y eso que la he llamado “cursilona” a tu Princesa Prometida, ¿cómo te podría llamar a ti?
Besitos
Pues supongo que….. cualquier cosa!!!!
Beziz.
Y algunas hemos sido rescatadas, aunque no fuese precisamente un príncipe, y cambiare el color azul por el rosa.
Me agrada poder volveos a leer
Abrazo.
Bienvenida Ericka y felicidades por ese rescate en rosa.
Un abrazo
Que recuerdos me trae tu entrada, los ratos tan agradables que he pasado leyendo esas historias y para mi fue el paso previo a devorar libros, que me contasen grandes historias y no siempre romanticonas.
Un abrazo
Cristina
A mi me pasó lo mismo, los tebeos fueron el principio de mi amor por la lectura.
Un fuerte abrazo
Me ha parecido muy enternecedor el relato, yo sin embargo me crié con Superlópez; así me he quedado !!
Cada época ha tenido su tebeo correspondiente. Así es la vida, majete.